miércoles, 25 de noviembre de 2009

USO DE LA EXPRESIÓN ESCRITA


Básicamente, utilizamos la expresión escrita para facilitar la comunicación entre personas que se hallen en diferentes lugares y, a veces, en diferente tiempo. Con ella:
  • Plasmamos conocimientos, pensamientos o sentimientos con intención de que perduren en el tiempo (textos científicos y humanísticos; diarios, etc.).

  • Creamos obras artísticas con un lenguaje estético: textos literarios (poesía, novela, teatro).

  • Damos noticia de lo que ocurre en otros lugares (textos periodísticos).

  • Ordenamos o determinamos las normas de convivencia nacionales o internacionales: textos jurídicos y administrativos.

  • Nos relacionamos a través de cartas con familiares y amigos (intercambios epistolares), o establecemos relaciones comerciales mediante cartas o correos electrónicos.

  • Ofrecemos o solicitamos algo: productos, trabajo, ayuda, etc.




CARACTERÍSTICAS DE LA EXPRESIÓN ESCRITA



El texto se escribe con la intención de que permanezca en el tiempo e incluso pueda ser leído por generaciones posteriores.

Como el emisor (el que escribe) y receptor (el que lee) no se comunican en el mismo momento ni en el mismo espacio, el escritor considera el texto, en su totalidad, como una unidad superior a la oración, con una intencionalidad comunicativa: la de enseñar, informar, divertir, legislar, etc., y realiza todo su trabajo pensando en este fin.


Quien escribe lo hace en soledad, por lo que la expresión escrita es reflexiva: el autor tiene la posibilidad de elaborar un esquema o borrador previo a la redacción que le ayude a organizar y estructurar sus ideas; puede, tras redactar el texto, releerlo, corregirlo y modificarlo tantas veces como quiera, hasta darle su forma definitiva.


La coherencia y la cohesión son propiedades básicas del texto escrito.


Un texto es coherente si:



  • Todo lo que se dice en él tiene relación con el tema principal.

  • Cada una de sus partes está al servicio de la totalidad teniendo en cuenta el tipo de texto que es (periodístico, jurídico, literario) y su situación comunicativa.

  • Gramatical y semánticamente, es aceptable.


Un texto está cohesionado si sus partes están unidas y relacionadas entre sí mediante deixis o señalamientos espaciales, personales o temporales; alusiones; conectores, repeticiones, etc.


Al estar la expresión escrita muy pulida, muy trabajada, es difícil encontrar en ella variedades regionales o sociales que no hayan sido escritas a propósito y con una determinada finalidad, ya que lo habitual es utilizar una lengua neutra, común a todos los hablantes que se expresan en ese idioma.



Para facilitar la comprensión del contenido y su correcta entonación, el autor puede emplear distintos recursos:


Gráficos: distintos tipos, tamaños e incluso colores de letras; signos de puntuación, como comas, puntos y comas, puntos, paréntesis, comillas, guiones, etc.; fotografías, dibujos, croquis, símbolos, fórmulas técnicas o científicas, etc., que complementen el texto.

Tonales: admiraciones o interrogaciones.

Fónicos: onomatopeyas y aliteraciones (repeticiones de fonemas).

Morfosintácticos:
  • Reduciendo la información a lo básico y relevante, evitando redundancias o repeticiones de información innecesarias.

  • Creando una sintaxis compleja: por su extensión, por el tipo de oraciones que se emplean y por las relaciones que establecen entre sí.


Léxico-semánticos:

  • Eligiendo un vocabulario variado y preciso, muy seleccionado.
  • Evitando repeticiones innecesarias con la utilización frecuente de sinónimos.


  • Introduciendo, en los textos literarios, distintas figuras retóricas, como hipérboles, antítesis, anáforas, personificaciones, perífrasis, hipérbatos, elipsis, ironías, símiles o comparación, metáforas, metonimias, etc., para embellecer y diferenciar la expresión escrita de la que se utiliza en un uso normal.



  • Finalmente, merece destacar una ventaja del lenguaje escrito, la de que el receptor puede elegir el tiempo y el orden de lectura del mensaje, puesto que éste ya se le presenta completo y cerrado en su totalidad.



    FORMAS DE LA EXPRESIÓN ESCRITA



    La expresión escrita puede adoptar numerosas formas; entre ellas, hay que destacar las siguientes:
    • La descripción

    • La narración

    • El diálogo

    • La argumentación

    • La exposición

    • La explicación


    Fuente: Mi Primera Encarta 2009

    martes, 27 de octubre de 2009

    MITOS Y LEYENDAS

    EL CALEUCHE

    Repentinamente se escucha el ruido de cadenas, y aparece, magníficamente iluminado, el Caleuche en medio de las brumas. Es el Buque Fantasma de los chilotes. Tiene velas rojas, y sobre su cubierta bailan vertiginosamente los imbunches, aquellos seres raptados cuando niños por los calcus (brujos mapuches) y desfigurados, volviéndoles la cara hacia atrás y fijando una de sus piernas en el cuello, de modo que usan una sola para andar y bailar. Esto ha valido también su nombre al buque, que proviene de ca, otro; leun, transformar; y che, gente: gente transformada en otro ser, es decir, en un imbunche.

    Muchos chilotes han divisado un Caleuche. Siempre ocurre en esas profundísimas noches ya señaladas, jamás en el día. Al examinar en la mañana siguiente el sitio que ocupaba el buque, se dará con un tronco seco, un arrecife u otro objeto, a orillas del mar, pero jamás con el navío. Esto ha dado lugar a la creencia de que en el día navega como submarino.

    El Caleuche no se mantiene aislado de los hombres de aquella tierra. Muchas veces sus tripulantes se apoderan de alguna embarcación y se llevan a bordo a sus marineros y pasajeros, donde los mantienen recluidos, para abusar de ellos.
    Los brujos de la isla, organizados en la Casa Grande o Cueva de Quicaví, visitan el Caleuche dirigiéndose a él a espaldas de un Caballo Marino. Como los imbunches son criaturas que están a su servicio, las aprovechan para realizar sus malas artes.

    Así se explica que ciertos comerciantes empiecen a enriquecerse repentinamente: es que están en relación con algún brujo, quien les consigue las mercaderías de que se ha apoderado un Caleuche. Basta con observar bien lo que ocurre en sus almacenes o tiendas: se escuchará de noche arriar cadenas en la playa, un ruido que revela sin duda alguna la presencia de uno de esos buques. Los puertos frecuentados preferentemente por ellos son los de Ouicaví, Llicaldad y Tren-Tren.
    El buque es considerado en cierta manera como una persona, pues tiene una esposa, que es una loba marina. Pescadores de la isla Tenglo, de Puerto Montt, mataron a ésta en una ocasión, y el Caleuche anunció que se vengaría raptando la muchacha más hermosa de aquella ciudad y haciendo daños a sus pobladores. Efectivamente, poco después desapareció de ella la niña más agraciada y hubo tres grandes incendios: el Caleuche había hecho efectiva su amenaza.

    Cabe advertir que este mito nada tiene de común con el del Buque Fantasma europeo. Este está poblado por seres Rumanos normales, aunque sujetos a un hechizo, pero no por imbunches. Además, arriba como un buque cualquiera a un puerto, y sus tripulantes conversan con sus pobladores y participan en fiestas realizadas por éstos. La visión de un Caleuche, en cambio, está reservada a un iluminado y es de brevísima duración.

    Por otra parte, aun cuando son evidentes los elementos mapuches, no cabe duda que el mito como tal es de origen posterior a la llegada de los españoles. Antes sólo había en Chiloé bongos (canoas de un tronco ahuecado) y dalcas (piraguas de tres tablas), pero no se conocían buques, como tampoco cadenas. El Caleuche es conceptuado como un velero español o pirata.

    EL TRAUCO

    Así como los faunos son encarnaciones del adormecedor ensueño del mediodía greco, el Trauco encarna las eternas y, húmedas selvas pluviales del austro chileno. Su cuerpo se asemeja al tronco de un árbol, y el pahueldún, un grueso bastón retorcido que suele usar en sus andanzas, se confunde con él mismo, pues tiene su figura. Si uno logra apoderarse de ese báculo y lo sacude en el suelo, puede tener la seguridad de que el Trauco siente los golpes. Y si se le lleva a casa y cuelga sobre el fogón, comenzará a destilar aceite, con el que se puede sanar a los que han experimentado los maleficios del Trauco.

    Este, sin embargo, está, además, cubierto totalmente de fibras de quilineja, lleva un sombrero cónico semejante a un cucurucho y tejido de la misma quilineja, y sus pies forman muñones informes que carecen de talones y dedos.
    Es capaz de matar con su mirada a una persona, siempre que la vea antes de ser observado, pero más frecuente es que ella quede deformada, con el cuello torcido, o sentenciada a morir dentro de un año. Si alguien ve primero al Trauco, éste morirá.

    Es de instintos lascivos y procura siempre apoderarse da alguna mujer para abusar de ella. A menudo molesta de tal manera a los habitantes de una casa que los lleva a la desesperación. No es fácil de reconocer, pues es de pequeña estatura, una especie de enano, pero con el cuerpo similar al de un adulto.

    Si se le Increpa pronunciando los nombres de fiura (figura), hueye (invertido), pompón de monte y otros, se retira y no hace daño. Al llamarlo con su nombre propio, en cambio, acude de inmediato. Antes de ser visitadas por él, las mujeres suelen verlo en sus sueños, en que aparece como un joven de buena presencia e incluso como un religioso. Especialmente peligroso es en las selvas, donde desflora a las mujeres que penetren en ellas.

    Existe también una trauca, pero de ella se habla poco.
    En los bosques se reconoce la presencia de su marido por hachazos que se escuchan y que no provienen de un mortal, sino de él. A veces se siente también un ruido ensordecedor, semejante al de una tropa de animales bravos que avanzan atropelladamente. Se suelen encontrar también sus materias fecales en los troncos de los árboles y los umbrales de las viviendas.

    Se le atribuyen las jorobas, parálisis faciales, tullimientos y dislocaciones de los huesos, el tortícolis, un repentino decaimiento o dejadez con que amanece el cuerpo, el hecho de .malograrse el carbón en la hornada, como también el chisparroteo Incesante de éste al ser encendido, como consecuencia de que él lo pisó.

    Defensas o amuletos contra los males que ocasiona son, por ejemplo: un escapulario con carbones a ambos lados, dos pares de ojos y dos barbas de chivo; tirar cochayuyo o derramar ceniza en las cuatro esquinas de la casa; hachear sus esquinas; hacer una cruz con dos cuchillos; hacer silbar un huiro (alga marina); dar a conocer los sueños habidos con el Trauco; pasar por el humo a una víctima de él; desmenuzar y frotar ajos entre las manos; y arrojarle un puñado de arena, pues se pone a contar sus granos, lo que permite escapar.
    Es peligroso insultarlo, pues suele vengarse, golpeando al ofensor.

    LA PRODIGIOSA PINCOYA

    ¿Por qué hay en el mar y las playas sitios en que abundan los peces y mariscos, mientras que en otros escasean o faltan por completo? ¿Por qué la dotación está sujeta constantemente a variaciones?
    Pues bien, algunos chilotes afortunados han podido establecerlo. A veces, en los raros días de sol de aquel archipiélago, sobre todo cuando la primavera derrama sus primores por las bellísimas bahías del Mar Interior, ellos han visto, sentados sobre alguna roca, a la Pincoya, acompañada por su marido, el Pincoy. Conversaban alegremente y radiaban contento y buen ánimo. Podría confundírselos con una hermosísima pareja joven, pero en realidad sus extremidades inferiores corresponden al cuerpo de una foca, y sólo la parte superior es humana. Nadaban en seguida a lo largo de la playa, siempre sonriéndose, y se posaban en ella, esparciendo a lo largo semillas de mariscos, y es por eso que abundan éstos en los parajes frecuentados por ese matrimonio. Y de la misma manera éste llama la abundancia de peces.
    No se les debe espantar, ni abusar de esa riqueza en especies marinas, pues se disgustan por ello y no regresan más al mismo lugar, el que experimenta luego una gran escasez.

    Se estima que es posible reconciliarse con la Pincoya (pues es ella y no su marido la que en realidad provoca aquella plétora), para lo cual es preciso salir mar afuera en bote y llamarla, implorándole su perdón. Para tener éxito, empero, es preciso dirigirse a ella en compañía de algunas muchachas de alegre carácter y amable aspecto, pues sólo así se la atraerá.

    El mito de la Pincoya ha dado origen a numerosos cuentos. Uno de ellos se refiere a una hermosa mujer que contrajo matrimonio con un hombre de malos hábitos. De acuerdo con una antiquísima tradición, tales individuos son transformados en peces, y así le ocurrió también a aquel pescador, una vez que salió a tender sus redes.

    Muchos pretendieron a la bella viuda, pero tardó mucho en aceptar a uno de los pretendientes. El día anterior a la celebración de las nupcias se fue a bañar al mar, y mientras lo hacía cantaba alegremente. Su canto atrajo al primer marido, quien estaba muy disgustado por haber aceptado su mujer un nuevo enlace. Levantó una gran ola, que la cubrió y arrastró mar afuera. Fue capaz, sin embargo, de asirse de una roca, pero el pez se le echó encima, y más tarde se la encontró sin conocimiento en la playa.

    Estuvo muy enferma, pero se recuperó, y fue posible realizar las bodas. Pronto se pudo constatar que estaba encinta, y dio prematuramente a luz una bellísima criatura. Tenía un hermoso rostro, un cuerpo perfectamente formado y el cabello largo como una mujer adulta, pero sus extremidades inferiores representaban la cola de un pez, larga y enroscada.

    Los padres se mostraron desconsolados, pero la madre se enteró de que la niña había sido concebida por ella cuando la violentó el gran pez al bañarse antes del matrimonio.

    Creció la niña cual prodigio de belleza y tenía una encantadora voz que arrebataba a todos. No podía andar, sin embargo, por faltarle las piernas, y sólo le era posible arrastrarse por el suelo. De preferencia se dirigía al vecino mar,saliendo a las rompientes, que eran su sitio predilecto, pues allá jugaba con las olas, saltando a veces por encima de ellas. Y siempre se le veía cantando alegres melodías.

    Dado su buen carácter, muchos la pretendían, a pesar de su defecto orgánico, pero ella rechazó todos los ofrecimientos que se le hicieran. Su mayor placer consistía en salir mar afuera en las tormentas, para salvar náufragos. Frecuentemente, la visitaba su padre, quien trataba de persuadirla de quedarse en el mar, pero no lo logró, pues volvía al lugar de su nacimiento.

    Pasaron los años, y un buen día observó un enorme albatros que revoleteaba sobre ella y que fue atraído por su canto, de modo que descendió, posándose sobre una roca vecina en la playa. Pronto se trabaron en viva conversación, mirándose y riendo como enamorados. A los pocos días acordaron contraer matrimonio, y se fueron a vivir en una roca situada en una isla vecina. Pronto tuvieron familia: eran aves que tenían algo de peces, por la madre. Pueden vivir en el agua como éstos, pero vuelan también por sobre los buques que se acercan a la costa chilena.

    Otro cuento se refiere a la cochodoma, nombre que tiene la jaiva hembra en Chiloé. En cierta ocasión, una india anciana y muy pobre que vivía en una vetusta ruca cerca del mar, como todos los chilotes, salió a mariscar, como lo suelen hacer siempre las mujeres del archipiélago cuando baja la marea, a fin de recoger los pececillos y mariscos que quedan en descubierto. En la noche la choza había sido azotada terriblemente por una violentísima tempestad. Por tal motivo, esperaba encontrar, además del botín corriente, una buena cantidad de leña, que necesitaba para preparar su comida y calentar la choza.

    Ocurrió, sin embargo, que la resaca era tan fuerte que no podía acercarse a la playa. Pero como tenía hambre, procuró apoderarse a pesar de ello de algunas presas. Una enorme ola cayó de improviso sobre ella, y en su miedo trató de asirse de algo, estirando la mano. Sintió en ella, en efecto, algo voluminoso, como si hubiera cogido una colpa o conjunto de mariscos adheridos entre sí. Tratábase, sin embargo, de una cochodoma y no de una colpa.

    Tan grande resultó ser aquella jaiva que le proporcionó carne para varios días. La colocó con los demás mariscos en el chaihue (canasto tejido de fibras), y regresó a la ruca. Al extraer aquellas especies pudo ver que la jaiva estaba partida, lo que se explicó suponiendo haberla aplastado al caerse en el mar. Tomó un cuchillo y la abrió. Su sorpresa fue grande, pues en vez de huevos sólo contenía una bellísima niñita, muy viva y de cuerpo transparente y brillante como si fuera de conchaperla. Tenía los ojos verdes y el cabello largo. Lo más curioso fue, sin embargo, que en vez de piernas tenía la cola de un pez, asemejándose a la Pincoya. Por tal motivo, la supersticiosa anciana no se atrevió a extraerla de la jaiva, sino que se fue con ella a visitar a una machi amiga, para consultarla.

    Esta la informó que la criatura no tenía como padres a seres humanos, sino a la Reina del Mar, que sin duda la había escondido en la cochodoma para protegerla contra los cahueles (focas) que se la querían comer. Le aconsejó colocar la jaiva en el mar sobre una roca y esperar.

    Llena de temores, la india procedió así, y se escondió en un tepual vecino. Pronto escuchó, sin embargo, una voz que la llamaba. No sabía de dónde provenía ésta, pero finalmente descubrió una bellísima Mujer-Pez que se había acercado a la playa y que tenía el cabello tan largo que le envolvía todo el cuerpo y que estaba cuajado de perlas. Se le acercó y le dijo que era la madre de la niñita. Un cahuel, que pretendía casarse con ella, había muerto a su marido, y por eso había colocado a la criatura en la cochodoma. Luego salió del agua, se sentó sobre una roca y dio de mamar a la niñita. En seguida le rogó que se llevara a ésta a su ruca, a fin de protegerla contra la rapacidad del cahuel, pero que la colocara todos los días sobre la misma roca, a fin de poder darle el pecho. Le prometió como retribución una gran abundancia en peces y mariscos.

    Así se hizo efectivamente, y aquella india disfrutó desde entonces de un gran bienestar. Creció la niñita, y cuando se había desarrollado suficientemente para nadar en la alta mar, se la llevó consigo su madre. Ambas volvían, sin embargo, frecuentemente, para conversar con la anciana y entregarle como cariño hermosas perlas. Ya nunca más esa amable india padeció privaciones.

    COMO UN INDIECITO SE HIZO RICO

    Un indiecito muy valeroso e inteligente estaba enamorado de una bellísima joven. Fue inútil que la solicitara a su padre, pues éste le advirtió repetidas veces que era demasiado pobre para poder aspirar a poseerla jamás. La joven le tenía afecto y habría aceptado ser su mujer, pero le manifestó que antes tenía que formarse una situación.
    Esto lo indujo a recorrer mundo. Se le ofreció trabajo en muchas partes, pero se le quería pagar un salario de hambre, por lo cual rechazó todos los ofrecimientos, y seguía su camino.
    Supo finalmente que un campesino rico estaba sufriendo mucho por la pérdida de ganado que le ocasionaban causas ignoradas. Se ofreció para salvarle sus animales e impedir las pérdidas que tenía que experimentar. El rico aceptó, e incluso se declaró dispuesto a pagarle el salario que pedía, que era muy elevado, siempre que cumpliera su cometido.

    En primer lugar, se trataba de una considerable pérdida que ocurría en el rebaño de ovejunos: desaparecían muchos animales, y nadie sabía por qué. El indiecito se fue al potrero en que estaban aquellos lanares y trepó a un coihue, en cuyo ramaje se escondió. Observó desde allí todo el día, pero nada le llamó la atención. En la noche, al regresar a casa del patrón, informó a éste que no había ocurrido nada. Al día siguiente, sin embargo, se encontraron muchas ovejas muertas. Ya lo iban a despedir, cuando pidió le dieran otra opción.
    Se le ocurrió que tal vez el causante de las pérdidas lo había observado cuando trepó al coihue, por lo cual esta vez regresó al rebaño y se acostó entre los animales, durmiendo con ellos disfrazado de oveja.

    Efectivamente, a la luz de la luna pudo observar que salía del agua una serpiente de gran tamaño con cabeza de gato y lengua muy afilada, con uña en la punta. De inmediato, se enteró que se trataba de una Lampalahua. Sabía que está provista de fuertes garras, con las que abre túneles en la tierra, en los que vive. De vez en cuando saca la cabeza a la superficie, ya sea en medio de un potrero, a la entrada a un villorrio o en otras partes, a fin de satisfacer el hambre. Devora entonces lo que encuentre: hombres o animales. Puede también subyugar a sus víctimas con la vista, sin que la resistan. Cuando tiene sed, es capaz de secar todo un arroyo. Es especialmente peligrosa porque la uña de su lengua es venenosa. También suele frecuentar las corrientes de agua. Su nombre proviene del mapuche, en que lampa significa una glándula hinchada (la uña) y lahueñe un lagarto grande.

    El indiecito sabía también cómo había que proceder para apoderarse de la víbora: había que tomarla de la lengua y retorcérsela. Así lo hizo: el peligroso reptil se le acercó cautelosamente, arrastrando su pesado cuerpo, y tenía el propósito de clavarle la uña venenosa en el cuello. Repentinamente, el joven estiró el brazo y aprisionó la lengua entre sus fuertes dedos, retorciéndola de inmediato. La serpiente daba vueltas y saltaba, pero el joven la tenía firmemente asida y la hizo revolcarse hasta que se agotaran sus fuerzas y muriera.

    Se la llevó entonces al rico, le explicó la causa de las pérdidas que había tenido en su rebaño, ahora ya inexistentes, y le pidió le pagara lo .convenido. El rico le pidió que le explicara cómo se había apoderado de la víbora y, escuchado el relato, le dijo:
    —¡Y quieres todavía plata por tan poco trabajo!
    Como el indiecito insistiera en lo concertado, se declaró finalmente dispuesto a pagarle, siempre que matara también a un Zorropillán que estaba robándole todas las gallinas: en su fuero interno estaba convencido de que el joven no sería capaz de hacerlo, de modo que no iba a tener que pagarle nada.

    El indiecito meditó un momento: no conocía ningún Zorropillán, pero sí un Zorroculebra (Nirivilu o Ngürüvüu), pero a lo mejor el patrón consideraba a Pillán como un fantasma. Por eso aceptó de inmediato. Le exigió, eso sí, que ya no hubiera ningún pretexto para no pagarle. El patrón así se lo prometió, y llamó al mayordomo como testigo para confirmarlo.

    El joven fue en primer lugar al gallinero y juntó todas las plumas que había. Luego se dirigió a la carnicería y compró sebo, con el que se untó todo el cuerpo. Después se revolcó en las plumas, de modo que parecía gallina, y se metió en el gallinero.

    Efectivamente, al entrar la noche apareció el Nirivilu a la entrada: era una zorra que tenía el cuerpo inferior igual al de una serpiente. Vive generalmente en el agua, y es irritable y feroz en grado sumo. La cola termina en una uña muy aguda y venenosa. Frecuenta los vados de los ríos y las lagunas, donde ataca a los hombres y animales, envolviéndolos con su cola y matándolos con la uña, pues se alimente de ellos.

    El Nirivilu se acercó al indiecito para apoderarse de él, pero éste —que sabía cómo se lo podía vencer— saltó sobre él y lo tomó firmemente de la cola. El animal reconoció de inmediato el peligro en que se encontraba y salió del gallinero, corriendo al río cercano. El indiecito iba, sin embargo, sobre su cuerpo, sin soltar la cola, lo que mermaba mucho la fuerza del Zorroculebra.

    Llegó éste al agua y nadó a la otra orilla, pero llevaba siempre al indio a cuestas, quien no soltaba la cola. Trepó al otro lado sobre una roca, sin que el joven se separara de él. Luego llegaron a una cueva, y dentro de ella, el indio le cortó la cola, muriendo el animal en un rincón de la caverna.

    La sorpresa del indiecito fue grande, pues encontró en ella todas las gallinas que había perdido el rico y que pudo recuperar.
    Regresó alegremente' a la casa de su patrón, con la cola de la zorra en la mano.
    Esta vez el rico no pudo esquivar el pago. El indiecito lo recibió con gran satisfacción, pues ahora pudo volver a su tierra y solicitar la bella hija de quien se la había negado como mujer cuando era pobre. ¡Pero ahora era rico!

    LA VIUDA PELIGROSA

    Es un hecho que nadie podrá jamás negar: a veces jóvenes ágiles, esbeltos y elegantes, al regresar de noche a caballo a sus casas, son víctimas de accidentes que nadie que los conozca podrá explicar; se les encuentra muertos en el camino, acompañados sólo por su fiel cabalgadura.

    El pueblo conoce, sin embargo, la causa de tales percances. Cuando galopan en una noche obscura, para apurarse en regresar al hogar, se les sube a la grupa la Viuda, una mujer vestida de negro. Sedienta de amor, ello los abraza desde atrás y aprieta con tal fuerza que caen exánimes al suelo.

    No siempre el desenlace es trágico. Hay también Viudas juguetonas, que se contenten con asustarlos. A veces se dejan caer ellas del caballo, produciendo, al chocar con la tierra, el ruido de un saco lleno de huesos.

    Algunas sostienen que las hay también que sólo se montan en el caballo para revelar al jinete el sitio en que se encuentra un tesoro; pues mientras éste permanezca oculto, el alma de la mujer seguirá en pena y sólo encontrará la paz cuando sea descubierto. Desgraciadamente —agregan los informantes— muchas veces ellas mismas impiden que tal descubrimiento ocurra, por ser demasiado apasionadas, y matar al jinete al abrazarlo ...

    EL ALICANTO

    A medida que predomina el desierto en el norte de Chile, se presenta con creciente exuberancia una frondosa creación de leyendas en torno al hallazgo de minas y tesoros.

    Muchos de los derroteros que circulan al respecto son netamente racionales, indicando, por ejemplo, que desde la plaza de Copiapó se divisan en una determinada dirección tres cumbres; que es preciso remontar la central, desde la cual se verá al sur un algarrobo, hacia el cual es preciso dirigirse; que cerca de él pasa una quebrada, por la que se deberá subir hasta la media falda de la serranía de que proviene; y que hacia la izquierda, tapiada por un derrumbe ocurrido con motivo de un terremoto, existe la bocamina de un riquísimo yacimiento de oro, abandonado justamente con motivo de este desastre, en que perecieron sus mineros. Los datos son siempre un tanto vagos.

    Hace pocos años vivía en Chañarcillo un pastor de cabríos y asnales que declaraba haberse radicado en aquel riquísimo yacimiento de plata, ahora agotado, porque su abuela había sabido de labios de Juan Godoy, el descubridor de ese mineral, que por mucha riqueza que éste hubiera suministrado, era una pálida sombra comparado con otro, aurífero y muchísimo más rico, que el mismo Godoy había descubierto al poniente de aquél, en una puntilla de Las Bandurrias, pero que debido a su avanzada edad no había alcanzado a explotar. Manifestaba aquel pastor que él sólo vivía allá con su majada, porque tenía la seguridad de poder ubicar esa segunda mina del célebre descubridor de Chañarcillo.

    Es el caso típico de los pastores del norte chileno: viven pobremente, cerca de alguna aguada, de la venta de queso de cabras, de cueros caprinos y de las crías de la majada, como también de transportes que realizan por cuenta de algún mineral cercano; pero todos son al mismo tiempo cateadores o mineros que trabajan pequeñas minas por su propia cuenta, como pirquineros u obreros. Y todos están convencidos de que el día menos pensado descubrirán una mina fabulosa o harán un magnífico alcance en una ya conocida. Mientras más pobre sea el ambiente que los rodea, más se exalta su fantasía, y es, en definitiva, la quimera del oro la que los hace sentirse ricos en medio de la mayor pobreza.

    Por otra parte, es un hecho que muchos de ellos han tenido realmente la suerte de descubrir —sin o con derroteros— minas que los han hecho pudientes. El propio Juan Godoy había sido pastor, como ellos.

    La fantasía avanza, sin embargo, más allá de los límites de lo racional o verosímil. Hay también otros indicios que permiten descubrir minas o tesoros.
    Uno de ellos está vinculado con una prodigiosa ave: el Alicanto. Es corredora y, estando en ayunas, se mueve con presteza, perdiéndose fácilmente entre el roquerío o matorral. Se alimenta, sin embargo, de granos de oro o plata, de modo que al dar con un yacimiento se vuelve pesada y es apenas capaz de correr. Además, sus alas, que extiende a menudo durante la noche, tienen la propiedad de comenzar a brillar luminosamente. Siendo la mina de oro, su luz es áurea; y siendo de plata, argentífera.

    Por eso los mineros, al catear de noche, prestan especial atención al descubrimiento de un Alicanto, ya que si dan con él pueden considerarse afortunados, pues les indicará con absoluta certeza donde se encuentra un yacimiento, ya sea de oro o de plata.

    La única precaución que requiere esta ave, es que el minero debe mantenerse oculto, pues tan pronto ella se cree observada, extingue el fulgor de sus alas, confundiéndose con la obscuridad de la noche. Y podrá ocurrir también que guíe al cateador hacia un precipicio, a fin de que se desbarranque.

    Se sabe, además, que el Alicanto forma parejas que anidan en una cueva, donde la hembra pone un huevo de oro y otro de plata.
    Los peligros indicados pueden evitarse, empero, si el minero se limita a observar donde se alimenta el Alicanto, pues ese hecho basta para descubrir ahí mismo la mina, sin espantarlo.
    LAS SERENAS CANTADORAS

    Fuera de la Pincoya y la Mujer-Pez, la mitología chilena conoce también a las Sirenas, por lo general llamadas Serenas, adoptadas de la europea por intermedio de los españoles y las lecturas de autores clásicos.

    Podría pensarse que las unas se confunden con las otras, pero su diferencia es patente: la Pincoya y la Mujer-Pez son benéficas, mientras que las Sirenas, que también son representadas como teniendo un bellísimo cuerpo y la forma de una foca o de un pez en su extremidad inferior, son dañinas.

    Ellas embaucan a los navegantes con sus hermosísimos cantos y los hacen extraviarse y estrellarse con sus embarcaciones contra los arrecifes. Se les considera especialmente peligrosas para pescadores jóvenes y apuestos, que muchas veces no regresan de sus salidas a la alta mar, por haber caído en las redes de una de ellas.

    Una Serena nació en La Serena, donde vivía hace muchos años, con su madre, ya anciana. La muchacha era de carácter voluntarioso y rebelde. Estando enferma la madre, quiso salir a bañarse en el río, y cuando aquélla trató de retenerla, la hirió en el rostro y realizó su propósito. La madre la maldijo. Pescadores vieron que el río, que venía muy crecido, la arrastró al mar. También apareció cerca de las playas en diversas ocasiones posteriores, lo que indujo a los pescadores a retirarse, porque sabían que donde hay Serenas desaparecen los cardúmenes. También el padre Diego de Rosales escribe en su "Historia General del Reino de Chile" haber visto una Sirena en la bahía de Coquimbo.

    Pablo Treutler, minero alemán que residía a mediados del siglo pasado en Copiapó, escribe que los pescadores de Caldera informaron que había Sirenas en la bahía de esa caleta y que por tal motivo muchas personas, entre ellas él mismo, se trasladaron allá para verlas. Se embarcaron a las 10 de la noche. Reinaba calma absoluta en la bahía. Ya comenzaban a reírse ellos mismos de su credulidad cuando escucharon, primero débilmente y luego con intensidad creciente, una música melódica que parecía realmente provenir de espíritus. A veces se escuchaba una voz, o pocas, pero luego se formaba un coro. Las encantadoras armonías parecían provenir de numerosas arpas eólicas accionadas simultáneamente por el viento, pero a veces se asemejaban también á los sonidos de un órgano. El espectáculo fue de la duración aproximada de media hora.

    Para este autor, científico serio, la música era producida por peces u otros animales marinos. Cita al respecto una información del vizconde Onffroy de Thoron, quien escuchó voces similares en la bahía de Pailón, al norte de la provincia de Esmeraldas, en el Ecuador, donde los pescadores se las explicaron como procedentes de peces cantantes. Tienen éstos una longitud de cerca de 35 cms., color blanco y manchas azulinas en la espalda. El canto comenzó allá al ponerse el sol y duró durante toda la noche.

    http://www.folkloretradiciones.com.ar/_literatura/Keller%20Carlos%20-%20Mitos%20Y%20Leyendas%20De%20Chile.PDF


    LA DESAPARICIÓN DE LA CIUDAD DE LA SERENA

    Algunos dichos populares dicen: ?El amor mueve montañas? o ?El amor es más fuerte?, pero tras conocer la siguiente historia deberíamos instaurar uno que dijera: ?El amor hace desaparecer ciudades?.

    Y es que la leyenda de la ?Desaparición de la ciudad de La Serena? nos cuenta la historia de Juan Soldado, un joven buenmozo y muy humilde que se enamora de la única hija del rico cacique de la ciudad. Pese al enfático rechazo de su padre, la chica se enamora de Juan Soldado y decide casarse con él. Justo en el momento en que el cura iba a dar inicio al sacramento, en la iglesia se comenzó a sentir un fuerte alboroto. Todos los presentes comentaron que se acercaba a la ciudad el padre de la novia, con la firme intención de matar a los futuros esposos para luego, incendiar y destruir toda la ciudad.

    Nadie sabe qué, ni cómo pasó, pero el asunto es que cuando el padre enfurecido pisó los alrededores de la ciudad, ésta de pronto se desvaneció, se esfumó.

    Acompañado de sus soldados recorrió a caballo montes y praderas, pero todo era un peladero. La ciudad no estaba. Había desaparecido.

    Cuentan que, a veces, por lo general los sábados, las personas que pasan cerca del lugar donde estaba emplazada dicha ciudad, se escucha música y canciones. Otros dicen que para Viernes Santo la ciudad se hace visible a los que la contemplan desde lejos, pero la imagen comienza a desvanecerse en la medida en que la gente se acerca a ella.


    LA AÑAÑUCA



    La Añañuca es una flor típica de la zona norte de nuestro país, que crece específicamente entre Copiapó y el valle de Quilimarí, en la región de Coquimbo. Pocos saben que su nombre proviene de una triste historia de amor...

    Cuenta la leyenda, que en tiempos previos a la Independencia, la Añañuca era una flor joven de carne y hueso que vivía en un pueblo nortino. Un día, un minero que andaba en busca de la mina que le traería fortuna, se detuvo en el pueblo y conoció a la joven. Ambos se enamoraron y el apuesto minero decidió relegar sus planes y quedarse a vivir junto a ella. Eran muy felices, hasta que una noche, el minero tuvo un sueño que le reveló el lugar en dónde se encontraba la mina que por tanto tiempo buscó... Al día siguiente en la mañana tomó la decisión: partiría en busca de la mina.

    La joven desolada, esperó y esperó, pero el minero nunca llegó. Se dice de él que se lo tragó el espejismo de la pampa. La hermosa joven producto de la gran pena murió y fue enterrada en un día lluvioso en pleno valle. Al día siguiente salió el sol y el valle se cubrió de flores rojas que recibieron el nombre de infeliz mujer.

    http://www.chile.com/tpl/articulo/detalle/masnotas.tpl?cod_articulo=722

    sábado, 24 de octubre de 2009

    CHISTES



    ¿Cuál es el colmo de un piloto? Que pierda el avión.

    ¿Cuál es el colmo de un ciego? Que le tenga miedo a la oscuridad.

    ¿Cuál es el colmo de un constructor? Que se llama “Armando Paredes Icasa”.

    ¿Cuál es el colmo de un calvo? Que tenga ideas descabelladas.

    ¿Cuál es el colmo de un gallo? Pedir lápiz teniendo plumas.

    ¿Cuál es el colmo más pequeño? El “colmillo”.

    ¿Cuál es el colmo de una botella? Que se resfríe por dormir destapada.

    ¿Cuál es el colmo de un enano? Tener que domar ratas.




    ¿En qué se parecen las nubes a un amigo mio? En que las nubes hacen gotas, las gotas hacen lluvia la lluvia hace riachuelos los riachuelos hacen quebradas las quebradas hacen riveras y Rivera es amigo mio.

    ¿En qué se parece una manzana a un plátano? En que con ninguno de los dos puedes sacar jugo de naranja.

    ¿En qué parecen una vaca y una esfera? La vaca es un animal bruto, Bruto nació en Roma, Roma es una ciudad del mundo y el mundo es una esfera.

    ¿En que se parece un boxeador a un astrónomo? En que los dos pasan viendo estrellas

    ¿En qué se parece una cama a un elefante? En que el elefante es un paquidermo, y la cama es paquiduermas.


    Fuente:
    http://www.publispain.com/chistes/PARECIDOS-DIFERENCIAS3.htm


    ¿Como se dice en japonés, piloto de avión? Popoko Memato

    ¿Cómo se dice en chino, espejo? Aitoilló.

    ¿Cómo se dice en alemán? el perro se come una rosquilla?? Troski Maska Roska

    ¿Cómo se dice en árabe, escopeta? Allaba Labala.

    ¿Cómo se dice en japonés, ladrón? Yokito Tumoto.

    - Mamá mamá, en la escuela me dicen boca grande.....- Ay! hijo, no hagas caso. Ahora trae la pala que tengo que darte el jarabe.

    - Mamá mamá, en el colegio me llaman extraterrestre- Anda, no hagas caso hijo y vete a lavarte las cinco manos.

    -¡Mama, mama! ¿Las aceitunas negras caminan?- Pues no, hijo.- ¡Pues entonces me he comido una cucaracha!

    Van dos granos de arena por el desierto y le dice uno a otro: ¡Creo que nos están siguiendo!

    FÁBULAS




    EL LEÓN Y EL RATÓN

    Dormía tranquilamente un león, cuando un ratón empezó a juguetear encima de su cuerpo. Despertó el león y rápidamente atrapó al ratón; y a punto de ser devorado, le pidió éste que le perdonara, prometiéndole pagarle cumplidamente llegado el momento oportuno. El león echó a reir y lo dejó marchar.

    Pocos días después unos cazadores apresaron al rey de la selva y le ataron con una cuerda a un frondoso árbol. Pasó por ahí el ratoncillo, quien al oir los lamentos del león, corrió al lugar y desató la cuerda, dejándolo libre.

    Días atrás le dijo, te burlaste de mí pensando que nada podría hacer por tí en agradecimiento. Ahora es bueno que sepas que los pequeños ratones somos agradecidos y cumplidores.

    Moraleja: Nunca desprecies las promesas de los pequeños honestos. Cuando llegue el momento las cumplirán.


    LA RANA DEL PANTANO Y LA DEL CAMINO

    Vivía una rana felizmente en un pantano profundo, alejado del camino, mientras su vecina vivía muy orgullosa en un charco al centro del camino.

    La del pantano le insistía a su amiga que se fuera a vivir al lado de ella, alejada del camino; que allí estaría mejor y más segura.

    Pero no se dejó convencer, diciendo que le era muy difícil abandonar una morada donde ya estaba establecida y satisfecha.

    Y sucedió que un día pasó por el camino, sobre el charco, un carretón, y aplastó a la pobre rana que no quiso aceptar el mudarse

    Moraleja: Si tienes la oportunidad de mejorar tu posición, no la rechaces.


    LA PALOMA Y LA HORMIGA

    Obligada por la sed, una hormiga bajó a un manantial, y arrastrada por la corriente, estaba a punto de ahogarse.

    Viéndola en esta emergencia una paloma, desprendió de un árbol una ramita y la arrojó a la corriente, montó encima a la hormiga salvándola.

    Mientras tanto un cazador de pájaros se adelantó con su arma preparada para cazar a la paloma. La vio la hormiga y le picó en el talón, haciendo soltar al cazador su arma. Aprovechó el momento la paloma para alzar el vuelo.

    Moraleja: Siempre corresponde en la mejor forma a los favores que recibas. Debemos ser siempre agradecidos.


    LOS DOS PERROS

    Un hombre tenía dos perros. Uno era para la caza y otro para el cuidado. Cuando salía de cacería iba con el de caza, y si cogía alguna presa, al regresar, el amo le regalaba un pedazo al perro guardián. Descontento por esto el perro de caza, lanzó a su compañero algunos reproches: que sólo era él quien salía y sufría en todo momento, mientras que el otro perro, el cuidador, sin hacer nada, disfrutaba de su trabajo de caza.

    El perro guardián le contestó:

    -- ¡ No es a mí a quien debes de reclamar, sino a nuestro amo, ya que en lugar de enseñarme a trabajar como a tí, me ha enseñado a vivir tranquilamente del trabajo ajeno !

    Moraleja: Pide siempre a tus mayores que te enseñen una preparación y trabajo digno para afrontar tu futuro, y trata de aprenderlo correctamente.


    LA CIERVA EN LA GRUTA DEL LEÓN

    Una cierva que huía de unos cazadores, llegó a una gruta donde no sabía que moraba un león. Entrando en ella para esconderse, cayó en las garras del león.

    Viéndose sin remedio perdida, exclamó:

    ¡ Desdichada de mí ! Huyendo de los hombres, caí en las garras de un feroz animal.

    Moraleja: Si tratas de salir de un problema, busca que la salida no sea caer en otro peor.


    EL ÁGUILA Y EL ESCARABAJO

    Estaba una liebre siendo perseguida por un águila, y viéndose perdida pidió ayuda a un escarabajo, suplicándole que le salvara.
    Le pidió el escarabajo al águila que perdonara a su amiga. Pero el águila, despreciando la insignificancia del escarabajo, devoró a la liebre en su presencia.

    Desde entonces, buscando vengarse, el escarabajo observaba los lugares donde el águila ponía sus huevos, y haciéndolos rodar, los tiraba a tierra. Viéndose el águila echada del lugar a donde quiera que fuera, recurrió a Zeus pidiéndole un lugar seguro para depositar sus futuros pequeñuelos.

    Le ofreció Zeus colocarlos en su regazo, pero el escarabajo, viendo la táctica escapatoria, hizo una bolita de barro, voló y la dejó caer sobre el regazo de Zeus. Se levantó entonces Zeus para sacudirse aquella suciedad, y tiró por tierra los huevos sin darse cuenta. Por eso desde entonces, las águilas no ponen huevos en la época en que salen a volar los escarabajos.

    Moraleja: Nunca desprecies lo que parece insignificante, pues no hay ser tan débil que no pueda alcanzarte.


    EL CERDO Y LOS CARNEROS

    Se metió un cerdo dentro de un rebaño de carneros, y pacía con ellos. Pero un día lo capturó el pastor y el cerdo se puso a gruñir y forcejar. Los carneros lo regañaban por gritón diciéndole:

    -A nosotros también nos echa mano constantemente y nunca nos quejamos.

    -Ah sí - replicó el cerdo -, pero no es con el mismo fin. A ustedes les echan mano por la lana, pero a mí es por mi carne.

    Moraleja: Perder lo reponible no nos debe preocupar, pero sí el perder lo que es irreparable.


    EL LEÓN Y EL MOSQUITO LUCHADOR

    Un mosquito se acercó a un león y le dijo:
    -No te temo, y además, no eres más fuerte que yo. Si crees lo contrario, demuéstramelo. ¿ Que arañas con tus garras y muerdes con tus dientes ? ¡ Eso también lo hace una mujer defendiéndose de un ladrón ! Yo soy más fuerte que tú, y si quieres, ahora mismo te desafío a combate.

    Y haciendo sonar su zumbido, cayó el mosquito sobre el león, picándole repetidamente alrededor de la nariz, donde no tiene pelo.

    El león empezó a arañarse con sus propias garras, hasta que renunció al combate. El mosquito victorioso hizo sonar de nuevo su zumbido; y sin darse cuenta, de tanta alegría, fue a enredarse en una tela de araña.

    Al tiempo que era devorado por la araña, se lamentaba de que él, que luchaba contra los más poderosos venciéndolos, fuese a perecer a manos de un insignificante animal, la araña.

    Moraleja: No importa que tan grandes sean los éxitos en tu vida, cuida siempre que la dicha por haber obtenido uno de ellos, no lo arruine todo.


    Fuente: h
    ttp://www.pekegifs.com/pekemundo/fabulas/menu2.htm

    martes, 13 de octubre de 2009

    RONDAS INFANTILES






    MUY BUEN DÍA, SU SEÑORÍA

    -Muy buen día, su señoría.
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -¿Qué quería su señoría?
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Yo quería una de sus hijas,
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -¿Cuál quería su señoría?
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Yo quería la más bonita,
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    ¿Y qué oficio le pondremos?
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Le pondremos de modista,
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Ese oficio no le agrada,
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Le podremos de pianista,
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Ese oficio no le agrada.
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Le pondremos de cocinera.
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Ese oficio no le agrada.
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    .............................
    -Le pondremos de princesita.
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    Ese oficio sí le agrada,
    -Mantantiru-Liru-Lá!
    -Celebremos todos juntos.
    -Mantantiru-Liru-Lá!


    CUCÚ, CANTABA LA RANA

    Cucú, cucú,
    cantaba la rana,
    Cucú, cucú,
    debajo del agua.

    Pasó un marinero,
    Cucú, cucú,
    llevando romero.
    Cucú, cucú,
    pasó una criada,
    Cucú, cucú,
    llevando ensalada.
    Cucú, cucú,
    pasó un caballero,
    Cucú, cucú,
    con capa y sombrero.
    Cucú, cucú,
    pasó una señora,
    Cucú, cucú,
    llevando unas moras.
    Cucú, cucú,
    le pedí un poquito;
    Cucú, cucú,
    no me quiso dar.
    Cucú, cucú,
    me puse a llorar.


    SOBRE EL PUENTE DE AVIGNON

    Sobre el puente de Avignón
    todos bailan y yo también,
    hacen así...
    así las lavanderas.

    Sobre el puente de Avignón
    todos bailan y yo también,
    hacen así ...
    así las planchadoras.

    Sobre el puente de Avignón
    todos bailan y yo también,
    hacen así...
    así los militares.

    Sobre el puente de Avignón
    todos bailan y yo también,
    hacen así...
    Así las cocineras.

    Sobre el puente de Avignón
    todos bailan y yo también,
    hacen así...
    así me gusta a mí.

    http://www.educar.org/infantiles/ConPalabras/Rondas/index.asp

    POEMAS


    EL CARACOL

    Tostadito por el sol
    entre la arena gozando,
    lento, lento, caminando,
    va mi amigo el caracol.

    Al hombro lleva su casa,
    concha dura de la mar,
    cual reluciente coraza
    de nácar y de coral.


    LA MARIPOSA

    De bellos colores,
    sus alas pintadas,
    se posa en las flores
    con leve pisada.

    Perfuma su aliento
    besando una rosa,
    se mece en el viento,
    ¡frágil mariposa!


    A MAMÁ

    Mamá, para ti una rosa,
    con ella todo mi amor.
    Por ser dulce y cariñosa;
    ¡Reina de mi corazón!


    MI CONEJITO

    Pelotita de algodón,
    con su peludo rabito.
    Salta y corre juguetón,
    mi travieso conejito.


    LA ABEJA

    Abejita, zumbadora,
    tus alitas de cristal
    cuando sales del panal
    zumban alegre a la aurora.
    Eres tú, madrugadora,
    la que tras el polen va
    buscando aquí, y por allá...
    acariciando las flores;
    combinando mil sabores
    la sabrosa miel nos da.


    BURRITO

    Burrito rebuznador
    que vas alegre trotando,
    muy contento, rebuznando,
    como buen trabajador.

    En tu sombrero una flor
    luces con aire risueño
    nunca pones triste el ceño
    aunque fatigado estés
    que el triunfo se logra, pues,
    en poner todo tu empeño.


    LA GALLINA CLOCLOCLÓ

    La gallina Cloclocló
    decía casi llorando al gallo Kikirikí.
    -Mis pollitos están píando
    se quedaron sin maíz.

    Hambre tienen mis polluelos
    y el cereal se acabó;
    no me queda ni un granito
    de maíz, tampoco arroz.

    -¡Cálmate, y no tengas duelo,
    gallinita Cloclocló!
    Compartiremos mis granos;
    Kikirikí, tiene arroz.


    PAJARITO

    Pajarito, abre las alas
    para que puedas volar
    por las nubes, allá arriba
    entonando tu cantar.

    La brisa junta algodones
    como espumitas de mar
    donde se acuesta la tarde
    para escuchar tu cantar.


    LA LUNA

    Cuando se viste de fiesta,
    la Luna, tan redondita,
    con nombre de: Luna Llena
    por la noche nos visita.

    Si se esconde, es Luna Nueva;
    si empieza a enseñar su traje
    de plata y de blanco encaje
    -está en creciente -comentan.

    A veces luce en los cielos
    como una blanca sonrisa.
    Otras, un arco que brilla
    en los confines eternos.

    Cuando decide ocultarse
    lo va haciendo poco a poco.
    Luna menguante, es su apodo
    casi no alumbra la calle.

    Astro de paz y armonía,
    Mi luna, sencilla y bella,
    ¡eres hermosa doncella
    que alumbras la patria mía!

    http://home.coqui.net/sendero/doc01.htm


    AMOR A DISTANCIA

    Vivir amor a distancia
    Es verdadero amor
    Es saber si sobrevive
    El amor entre los dos

    Quien dijo que es imposible
    Saber sobrellevar
    Una relación de amor
    A distancia sin flaquear

    Es una prueba de vida
    De amor y de fortaleza
    Que a distancia también puedas
    Calmar aquellas tristezas

    Tristezas que acompañan
    La vida de tu pareja
    Y que a distancia seas capaz
    De brindarle tu fortaleza

    Que valentía de aquellos
    Que sepan cultivar
    Aquel amor que la distancia
    Hoy separa con crueldad

    Por que desconfiar de aquel amor
    Que la distancia aleja
    Si se ama de verdad
    De corazón nunca se deja

    Se vive en el corazón
    Se lleva en el pensamiento
    Se cultiva con devoción
    Y se revive en el reencuentro.



    http://www.foroamor.com/poema-amor-a-distancia-445/pagina-13/

    REFRANES QUEBRADOS

    En el país de los ciegos...martes no te cases ni te embarques
    Hombre prevenido...dicha de la fea
    El que mucho duerme...mucho corre
    Muerto el perro...no hay enemigos
    A caballo regalado...nunca muere
    Barriga llena...mona se queda
    Cuando el gato está ausente...no es traidor
    A caballo regalado...no deja de correr
    Es de bien nacido...al pan,pan
    Aunque la mona se vista de seda...poco aprieta
    A caballo regalado...los ratones se divierten
    La dicha de la fea...no quita lo valiente


    http://poesiaenlapobla.blogspot.com/2008/06/refranes-quebrados.html